Fondo Presidencia de Quito

La presente Guía de los Fondos Documentales de la Presidencia de Quito y de la Corte Suprema del Archivo Nacional, que se pone a consideración de los investigadores y del público en general, recoge un cuerpo documental de 4646 registros actualizados de la documentación histórica, desde 1538 hasta 1956.

En el año de 1882, bajo la presidencia de José María Plácido Caamaño (1884 – 1888) se creó el Archivo Nacional y con la emisión del Decreto No. 7 de 1938, expedido por el general Alberto Enríquez Gallo (1937 – 1938) se ordenó que la documentación de los Ministerios de Estado, Tribunales de Justicia, Notarías Públicas y de la antigua Presidencia de Quito, pasara a formar parte de este Archivo.

Tras transcurrir casi una década, se inició la clasificación de la documentación del Fondo Presidencia de Quito (1574 – 1904), teniendo como directora a la señora María Cordero y León.  Durante la administración del señor Carlos Vivanco (1948 – 1950) se continuó con el ordenamiento de esta documentación histórica, y desde 1950 hasta 1982, se publicaron los índices de este Fondo en los Boletines del Archivo Nacional.

En la década de los 70 se incorporaron a este Fondo los volúmenes de la Secretaría del libertador Simón Bolívar (1820 – 1848), las Cartas y Oficios dirigidas al general Eloy Alfaro (1893 – 1901); y a mediados de la década de los 90, cuatro volúmenes especiales (1810 – 1835), así como también un conjunto de hojas sueltas de fianzas y sentencias criminales y civiles (1574 – 1862).

A diferencia del Fondo Presidencia de Quito, el Fondo Corte Suprema pasó a formar parte del Archivo Nacional recién en la década de los 60 y a propósito de la promulgación de la Ley de Patrimonio Cultural.
La documentación de este Fondo se hallaba originalmente en el archivo de la Corte Suprema de Justicia, reunida en atados por materias y bajo el cuidado del señor Ángel Vela.

Una vez que el Fondo Corte Suprema (1538 – 1956) pasó al Archivo Nacional se inició la clasificación y el ordenamiento documental – cronológico y por materias – constituyéndose de esta manera 46 series documentales: Alcabalas (1593 – 1884); Autos Acordados (1578 – 1812); Bodegas (1681 – 1804); Cacicazgos (1582 – 1826); Carnicerías y Pulperías (1642 – 1944); Casas (1625 – 1943); Cascarilla (1734 – 1896); Cedularios (1538 – 1820); Censos y Capellanías (1602 – 1901); Civiles (1595 – 1947); Conocimientos (1585 – 1956); Copiadores (1722 – 1949); Correos (1724 – 1925); Criminales (1589 – 1955); Diezmos (1659 – 1925); Empadronamientos (1776 – 1911); Encomiendas (1595 – 1792); Esclavos (1604 – 1853); Estancos (1600 – 1930); Gobierno (1579 – 1945); Haciendas (1604 – 1943); Hijos Expósitos y Naturales (1647 – 1933); Hospitales (1598 – 1902); Incorporación de Abogados (1654 – 1941); Indígenas (1579 – 1926); Matrimoniales (1636 – 1943); Menores de Edad (1605 – 1944); Mestizos (1659 – 1815); Milicias (1643 – 1944); Minas (1600 – 1935); Obrajes (1605 – 1826); Oficios; (1579 – 1950); Pesos (1600 – 1954); Pobreza (1678 – 1890); Popayán (1570 – 1870); Prisiones (1610 – 1949); Real Hacienda – Real Caja (1548 – 1825); Reales Provisiones y Superiores Órdenes (1663 – 1830); Religiosos (1590 – 1951); Residencias (1604 – 1814); Ropas (1617 – 1827); Temporalidades (1694 – 1834); Testamentarías (1588 – 1948); Tierras (1565 – 1952); Tributos (1578 – 1856); Vínculos y Mayorazgos (1646 – 1891).

En el mes de agosto de 2010, al asumir el cargo de Directora Ejecutiva del Archivo Nacional, solicité los inventarios de los fondos documentales que custodia el Archivo Nacional. Me sorprendió el hecho de que, únicamente, existía la Guía de los Fondos Documentales (Volumen I y II), y un conjunto de Boletines en los cuales se habían publicado 23 series catalogadas, de las 46 que conforman el Fondo Corte Suprema, Sección General.

Esta situación nos llevó a plantear la necesidad inminente de elaborar el Inventario General de los Fondos Documentales del Archivo Nacional.Para llevar adelante esta iniciativa se diseñó un esquema de trabajo en tres etapas: en la primera –septiembre de 2010 a septiembre de 2011- se realizó un diagnóstico de los instrumentos de descripción archivística para conocer los criterios utilizados en la elaboración de la guía y los catálogos de los fondos documentales.

Los resultados alcanzados en este Diagnóstico nos permitieron diseñar y planificar un conjunto de acciones estratégicas tendientes a la elaboración de un inventario preliminar.

En la segunda etapa –octubre a diciembre del 2011- y sobre la base del inventario preliminar se procedió a realizar la constatación física de la documentación histórica.  Los resultados de este proceso fueron presentados en informes por los responsables.  Con asombro comprobamos la pérdida de valiosa documentación histórica a lo largo del tiempo.  Esta lamentable situación evidenció la falta de una política institucional de protección, conservación y vigilancia de este incalculable Patrimonio Documental.

Una vez obtenidos estos resultados, en la tercera etapa de enero a marzo de 2012 se procedió a ingresar los registros ya verificados en base de datos, creada en el programa WIN-ISIS, y cuyos campos se ajustaron a las normas internacionales de descripción documental ISAD (G).

Por último, deseo expresar mi reconocimiento a esas largas jornadas de trabajo del personal del Archivo Nacional.  A la paciencia y tenacidad para poder contar con este instrumento  descriptivo actualizado que está contenido en la Guía de los Fondos Documentales: Fondo Corte Suprema y Fondo Presidencia de Quito, y que acopia importante documentación histórica de las épocas: colonial, gran colombiana, independentista y republicana.

Rocío Pazmiño Acuña
DIRECTORA EJECUTIVA
ARCHIVO NACIONAL